FACTURACIÓN ELECTRÓNICA

Facturación Electrónica
en España

Formato: por definir

Real Alcázar de Sevilla
¿En qué punto estamos?

En España, la Facturación Electrónica está atravesando una fase de fuerte transformación normativa, con un modelo híbrido que combina plataformas públicas, proveedores privados y obligaciones de E-Reporting cada vez más estrictas. El sistema B2G ya está consolidado desde 2015 a través de la plataforma central FACe y el formato estructurado FacturaE, obligatorio para todas las facturas dirigidas a la administración pública.

Para el B2B, la situación está en evolución: la ley «Crea y Crece» introdujo la obligación de Facturación Electrónica entre empresas, pero su entrada en vigor se ha pospuesto en varias ocasiones y actualmente no se espera antes de 2027-2028, con una implementación progresiva (primero las grandes empresas, luego las pymes).


El modelo previsto no se basa en una única plataforma central, sino en un enfoque de «5 esquinas» (5-corner model), en el que las facturas se intercambian a través de proveedores certificados o sistemas como FACeB2B, con la obligación de remitir los datos a la autoridad tributaria (AEAT). Los formatos admitidos incluyen UBL, FacturaE, CII y también EDIFACT, con el fin de garantizar la interoperabilidad con los sistemas EDI ya existentes.


Paralelamente, España está reforzando el control fiscal con sistemas de E-Reporting como el SII (para grandes empresas) y el nuevo sistema VERI*FACTU, que introduce la obligación de utilizar software certificado y la remisión de los datos de las facturas a la Agencia Tributaria en tiempo real o casi real. En algunos casos, el sistema adopta características de «clearance», con validación y código QR generados por la autoridad tributaria.


Para las empresas, el contexto español es, por tanto, complejo pero estratégico: requiere la integración de múltiples sistemas normativos y tecnológicos, en un ecosistema que busca aunar flexibilidad operativa y un control fiscal cada vez más riguroso.

Las API de A-Cube para la Facturación Electrónica en España
Real Alcázar de Sevilla
¿En qué punto estamos?

En España, la Facturación Electrónica está atravesando una fase de fuerte transformación normativa, con un modelo híbrido que combina plataformas públicas, proveedores privados y obligaciones de E-Reporting cada vez más estrictas. El sistema B2G ya está consolidado desde 2015 a través de la plataforma central FACe y el formato estructurado FacturaE, obligatorio para todas las facturas dirigidas a la administración pública.

Para el B2B, la situación está en evolución: la ley «Crea y Crece» introdujo la obligación de Facturación Electrónica entre empresas, pero su entrada en vigor se ha pospuesto en varias ocasiones y actualmente no se espera antes de 2027-2028, con una implementación progresiva (primero las grandes empresas, luego las pymes).


El modelo previsto no se basa en una única plataforma central, sino en un enfoque de «5 esquinas» (5-corner model), en el que las facturas se intercambian a través de proveedores certificados o sistemas como FACeB2B, con la obligación de remitir los datos a la autoridad tributaria (AEAT). Los formatos admitidos incluyen UBL, FacturaE, CII y también EDIFACT, con el fin de garantizar la interoperabilidad con los sistemas EDI ya existentes.


Paralelamente, España está reforzando el control fiscal con sistemas de E-Reporting como el SII (para grandes empresas) y el nuevo sistema VERI*FACTU, que introduce la obligación de utilizar software certificado y la remisión de los datos de las facturas a la Agencia Tributaria en tiempo real o casi real. En algunos casos, el sistema adopta características de «clearance», con validación y código QR generados por la autoridad tributaria.


Para las empresas, el contexto español es, por tanto, complejo pero estratégico: requiere la integración de múltiples sistemas normativos y tecnológicos, en un ecosistema que busca aunar flexibilidad operativa y un control fiscal cada vez más riguroso.

Las API de A-Cube para la Facturación Electrónica en España

Normativas locales, API globales.

Cada país tiene sus propias reglas fiscales: nosotros siempre tenemos la API adecuada. Nuestra tecnología modular permite a nuestra plataforma adaptarse a las exigencias locales y se ajusta con facilidad para ofrecer componentes individuales o una solución todo en uno.

Normativas locales, API globales.

Cada país tiene sus propias reglas fiscales: nosotros siempre tenemos la API adecuada. Nuestra tecnología modular permite a nuestra plataforma adaptarse a las exigencias locales y se ajusta con facilidad para ofrecer componentes individuales o una solución todo en uno.

Normativas locales, API globales.

Cada país tiene sus propias reglas fiscales: nosotros siempre tenemos la API adecuada. Nuestra tecnología modular permite a nuestra plataforma adaptarse a las exigencias locales y se ajusta con facilidad para ofrecer componentes individuales o una solución todo en uno.